Gina no ladra en vano. Esta perra ovejera alemana, entrenada por la Dirección General de Lucha Contra el Narcotráfico, fue clave en un operativo realizado el pasado martes 10 de junio en la ciudad de Villa Mercedes, donde se incautaron florescencias de marihuana valuadas en casi $8 millones. El procedimiento, llevado a cabo por la UROP 2, culminó con la detención de un joven de 24 años, gracias a la marcación positiva de Gina en el estacionamiento de la terminal de ómnibus local.
El cargamento estaba oculto en cuatro bolsas plásticas y tenía un potencial de fraccionamiento superior a las 1.500 dosis. Fue precisamente el olfato entrenado de Gina lo que permitió a los agentes detectar el material ilegal, reforzando la importancia del trabajo conjunto entre efectivos policiales y canes especializados.
Una vida al servicio
Gina tiene 4 años y 4 meses. Llegó a la fuerza con apenas 6 meses de edad, tras un riguroso proceso de selección de cachorros. Desde entonces, está bajo el cuidado del sargento Fernando Gastón Suárez, su guía e instructor en la División Lucha Contra el Narcotráfico de Villa Mercedes.
“El entrenamiento empieza a temprana edad, entre los 4 y 6 meses, con una técnica de juego positivo. No se usan sustancias reales, sino seudos, productos sintéticos que replican el olor de las drogas”, explicó Suárez. El trabajo con Gina es constante: los ejercicios son diarios, en distintos horarios y escenarios, para prepararla ante cualquier situación operativa.

La perra está certificada como detectora de estupefacientes desde hace tres años y puede identificar drogas como marihuana, cocaína, LSD y otras sustancias sintéticas. Se estima que un perro operativo puede cumplir funciones entre 7 y 9 años, tras lo cual se retira y queda al cuidado de su guía, para una vida tranquila luego del servicio.
Desmintiendo mitos
El sargento Suárez también se refirió a un mito aún extendido: “Los perros no son entrenados con drogas reales. Eso es falso y muy peligroso. Si a los humanos les hace daño, imaginen a un perro. Todo el adiestramiento se basa en el juego y el refuerzo positivo”.
En total, la Dirección General de Lucha Contra el Narcotráfico cuenta actualmente con unos 16 canes en funciones en toda la provincia, distribuidos en distintas unidades. En Villa Mercedes, Gina comparte su labor con De Pool, otro perro especializado en detección.

Un trabajo clave en la lucha contra el narcotráfico
La tarea de Gina pone en evidencia la importancia de los binomios guía-perro en las políticas de seguridad provinciales. Más allá del operativo puntual, su intervención refleja años de formación y un fuerte lazo de confianza entre el animal y su instructor.
Gracias a su olfato preciso, miles de dosis de droga fueron retiradas de circulación, marcando un nuevo paso en la lucha contra el narcotráfico y en favor de una comunidad más segura. Gina, la perra policía de pelaje negro sólido, es hoy un símbolo de efectividad, compromiso y vocación.
Nota: CM