Con tan solo 21 años, el emprendedor puntano Carlos Agustín Torres Chillemi transformó un momento de cambio personal en una oportunidad de innovación. Tras dejar su carrera como futbolista, decidió apostar al desarrollo tecnológico y hoy lidera una startup que busca profesionalizar y visibilizar el trabajo independiente en San Luis.
Se trata de Wofer, una aplicación que funciona como una red social de servicios y conecta a trabajadores de distintos rubros —como plomeros, electricistas, barberos y maquilladores— con potenciales clientes, ofreciendo un entorno más seguro y organizado para ambas partes.
El proyecto comenzó hace poco más de un año en los espacios de coworking del Parque de la Industria del Conocimiento (PIC), prácticamente sin recursos iniciales. Actualmente, la startup ya cuenta con un equipo de ocho personas especializadas en desarrollo y marketing, consolidando su crecimiento dentro del ecosistema tecnológico local.

Disponible en las principales tiendas de telefonía móvil, la aplicación superó los 500 usuarios y ha facilitado decenas de contrataciones. Entre sus principales funcionalidades, permite a cada trabajador crear un currículum digital, mostrar sus trabajos mediante imágenes y recibir valoraciones de los clientes, replicando modelos globales adaptados al mercado local.
Un paso clave en este proceso fue la reciente firma de un convenio con la Universidad de La Punta (ULP) y una empresa de software de Mendoza. Esta alianza permitirá que estudiantes universitarios realicen sus prácticas profesionales dentro del proyecto, fortaleciendo tanto su formación como el desarrollo de la plataforma.
“La idea es que los chicos de la ULP puedan trabajar con nosotros, ganar experiencia y seguir impulsando esta startup”, explicó Torres Chillemi, quien destacó que el acuerdo será fundamental para escalar la tecnología de Wofer.
Detrás del crecimiento de la aplicación también hay una historia de resiliencia. Luego de quedar libre en el fútbol y atravesar situaciones personales difíciles, el joven decidió enfocarse en emprender. “No tenía nada que perder cuando empecé”, recordó.

Hoy, con una empresa en expansión, su visión se proyecta hacia el futuro con determinación: “Uno tiene que pensar que o hace esto, o lo hace”, concluyó, reflejando el espíritu de una nueva generación de emprendedores que apuesta a transformar la realidad desde la innovación.