El accidente ocurrió en la provincia de Toledo, sobre la línea de alta velocidad que conecta Madrid con Sevilla. Las autoridades investigan una falla en el sistema de señalización y las decisiones tomadas desde el centro de control ferroviario.
Una de las mayores tragedias ferroviarias recientes de España conmociona al país. El choque entre dos trenes de alta velocidad ocurrido este miércoles en la provincia de Toledo dejó decenas de víctimas fatales y numerosos heridos, mientras avanza la investigación para determinar cómo se produjo el siniestro.
Según explicó el ministro de Transportes español, Óscar Puente, una falla en el sistema de seguridad ferroviaria LZB obligó a modificar la modalidad de circulación de los trenes. El sistema permite supervisar la velocidad y transmitir indicaciones de seguridad a los conductores.
De acuerdo con la reconstrucción preliminar difundida por las autoridades, el centro de control autorizó a una formación de Renfe a reanudar la marcha cuando otro tren de la empresa Iryo todavía permanecía detenido sobre la vía.
El funcionario cuestionó esa decisión y señaló que se investiga por qué se permitió continuar la circulación sin verificar que el trayecto estuviera despejado.
La posible intervención humana es una de las principales hipótesis, pero las responsabilidades deberán establecerse a partir de las pericias y de las actuaciones judiciales. La Guardia Civil y los especialistas ferroviarios trabajan en el análisis de las comunicaciones, los registros de circulación y los sistemas de seguridad.
El presidente Pedro Sánchez anunció tres días de luto oficial, mientras continúan las tareas de asistencia a las víctimas y sus familiares.