La Unión de Árbitros Deportivos de Argentina (UADA), con una delegación en Villa Mercedes, ha expresado su enérgico repudio hacia los crecientes hechos de violencia que están sufriendo los árbitros en la provincia de San Luis. La organización ha llamado a una mesa de diálogo entre los presidentes de las ligas, el Ministerio de Deporte y el Ministerio de Seguridad para buscar soluciones efectivas.
Aldo Federico Hartfield, secretario gremial de la UADA en La Pedrera, manifestó que la presencia de seguridad privada en los eventos deportivos es uno de los principales problemas, ya que estos guardias no tienen la autoridad para realizar aprehensiones o detenciones. “La situación se vuelve cada vez más violenta, y sin la presencia policial adecuada, es muy complicado controlar las canchas. Ellos deberían tomar el control, no podemos soportar más esta situación”, afirmó Hartfield.
Hartfield destacó que la problemática no se limita a Villa Mercedes, sino que afecta a toda la provincia. “Se ha mezclado la cuestión social con la deportiva, trayendo los problemas de la calle a la cancha. No puede ser que un árbitro apenas pite y todos se le vayan encima. Desde que empieza el partido ya le están protestando desde los bancos”, señaló.
Con 35 años en la profesión, Hartfield advierte sobre las consecuencias si no se toman medidas: “Si no lo hacemos de esta manera, va a haber un muerto en la cancha y será uno de los nuestros, de los árbitros. Suena fuerte, pero es la realidad”.
Nota: CM