El 21 de noviembre de 2024 marcó un hito histórico para la salud pública de San Luis. Hoy, a un año de aquella intervención pionera realizada en el Hospital Central “Dr. Ramón Carrillo”, el Gobierno provincial celebra un balance profundamente positivo: 24 trasplantes renales y 2 de córnea, que significaron esperanza, alivio y nuevas oportunidades para 26 familias sanluiseñas.
La jornada de conmemoración estuvo acompañada por el gobernador Claudio Poggi, quien se reunió con pacientes trasplantados y con parte del equipo médico que protagonizó este avance sin precedentes.

Un antes y un después en la salud pública
La histórica noche del 21 de noviembre de 2024 encontró a un equipo multidisciplinario preparándose para cumplir un sueño largamente esperado: realizar el primer trasplante renal de la provincia en el ámbito del sistema público. La operación culminó durante la madrugada del día 22 y no solo salvó una vida, sino que abrió el camino para transformar profundamente la realidad de cientos de pacientes renales.
Hasta entonces, quienes necesitaban un trasplante debían atravesar viajes constantes a otras provincias, costosos trámites y el desgaste emocional y físico de la diálisis prolongada. La habilitación del Carrillo como Centro de Trasplante Renal, tras un año de trabajo para cumplir los estándares del Incucai, cambió ese escenario de raíz.
“Un hecho histórico”: el balance institucional
El director general del Hospital Central, Adolfo Sánchez de León, recordó el camino recorrido:
“Hace un año hicimos el primer trasplante renal en San Luis. Lo celebramos como un hecho histórico, un sueño cumplido del gobernador Claudio Poggi después de mucho tiempo sin avances en esta área”, expresó.

Los números superaron todas las proyecciones:
“A la fecha llevamos 24 trasplantes renales. Son 24 familias que han mejorado su calidad de vida. Hoy el pretrasplante, el trasplante y el postrasplante se realizan aquí, evitando el desarraigo y acelerando los tiempos de atención”, destacó.
Voces del equipo: gratitud, compromiso y emoción
La doctora Marcela Valdeón, jefa del servicio de nefrología, subrayó la emoción que atraviesa al equipo al cumplir este primer aniversario:
“La sensación es de total gratitud. Poder cambiar la vida de nuestros pacientes renales crónicos es lo más gratificante. Ni siquiera imaginábamos alcanzar 24 trasplantes en un año”, expresó.

También destacó el trabajo conjunto de todo el hospital:
“Este logro es fruto del compromiso de cada área, desde las autoridades hasta cada empleado. El esfuerzo colectivo permitió resultados óptimos”, afirmó.
En la misma línea, el doctor Julio Bittar, jefe de la unidad de trasplante, remarcó el rol de los distintos servicios involucrados: ablación, cirugía, urología, nefrología, enfermería, diagnóstico por imágenes, laboratorio, medicina transfusional, terapia intensiva y unidad coronaria.
“Superó todas nuestras expectativas. Ni en nuestra visión más optimista imaginábamos llegar a este número”, dijo.
Y recordó una verdad esencial:
“Nada de esto sería posible sin la donación de órganos. Sin donantes no hay trasplante”.

Reconocimiento internacional
El impacto del programa de trasplantes del Hospital Central trascendió las fronteras provinciales. En el 26º Congreso Latinoamericano y del Caribe de Trasplante, realizado en Paraguay, la institución fue reconocida por un hecho único: cuatro trasplantes consecutivos realizados en solo 11 horas y 30 minutos, un indicador contundente del nivel técnico, humano y operativo del equipo.
La historia que lo cambió todo
El primer paciente trasplantado continúa hoy con controles mensuales y un estado de salud óptimo. Desde aquel 22 de noviembre de 2024, vive libre de diálisis y con una calidad de vida renovada. Como él, otras 24 personas recuperaron el tiempo, la energía y la posibilidad de hacer planes.

Mirando hacia el futuro
El Hospital Central ya dio un nuevo paso con sus primeros dos trasplantes de córnea y se prepara para un desafío aún mayor: los trasplantes hepáticos.
Mientras tanto, un mensaje se mantiene vigente y necesario:
sin donantes, no hay trasplantes; y sin trasplantes, no hay segundas oportunidades.
Nota: CM