El Hospital Central ‘Dr. Ramón Carrillo’ continúa marcando hitos en materia de salud pública y trasplantes renales. En los últimos días se concretaron dos nuevos trasplantes de riñón, cuyos donantes y receptores son oriundos de la provincia de San Luis. Los pacientes, un hombre de 38 años y una mujer de 27, presentan una evolución clínica favorable.
Con estas intervenciones, el Hospital Central alcanzó los trasplantes renales número 28 y 29, y elevó a 33 el total de procedimientos realizados en apenas un año desde su habilitación para efectuar este tipo de cirugías. Del total, 29 corresponden a trasplantes de riñón y 4 a trasplantes de córneas, consolidando al establecimiento como un referente regional en medicina de alta complejidad.
El primer trasplante se practicó a un paciente de 38 años que padecía lupus como enfermedad de base. La cirugía se desarrolló sin complicaciones y el paciente evoluciona de manera favorable. El segundo procedimiento benefició a una joven de 27 años que se encontraba en tratamiento de diálisis peritoneal debido a una enfermedad renal de causa desconocida, quien también registra una evolución positiva.
Ambas intervenciones fueron posibles gracias a la colaboración de donantes de la provincia, en un trabajo articulado con el CUCAI San Luis. Esta coordinación permitió reducir al mínimo el tiempo de isquemia —el período crítico entre la ablación y el implante del órgano— y aumentar significativamente las probabilidades de éxito de los trasplantes.
Los procedimientos estuvieron a cargo de un destacado equipo interdisciplinario del Hospital Carrillo, integrado por Pablo Farinelli, jefe del Servicio de Cirugía; Luis Mercado, subjefe de Cirugía; Emanuel Repetto; Julio Bittar, jefe de la Unidad de Trasplante; Paula Arenas, subjefa de la unidad; Marcela Valdeón, jefa del Servicio de Nefrología; y Matías Suárez, subjefe de Nefrología, cuyo compromiso y profesionalismo resultaron fundamentales para alcanzar estos logros.
Detrás de cada trasplante hay un gesto de profunda solidaridad. Familias que, en medio del dolor por la pérdida de un ser querido, eligieron transformar esa despedida en esperanza, brindando una nueva oportunidad de vida a quienes aguardaban un órgano.
Nota: CM