Maly es una perrita que, a pesar de haber atravesado una situación muy difícil, lucha cada día con una fortaleza admirable. Fue rescatada luego de un llamado al 147, tras haber sido atropellada y abandonada en la vía pública. Producto del accidente, sufrió fracturas en el húmero y el fémur, por lo que debió ser intervenida quirúrgicamente con clavos y fijadores externos.

Gracias al trabajo conjunto del equipo veterinario y el compromiso de quienes la cuidaron desde el primer momento, Maly logró superar las cirugías y los días más críticos. Hoy se encuentra estable y continúa en pleno proceso de recuperación.
Para completar su rehabilitación, Maly necesita algo fundamental: un hogar. Un espacio donde reciba el amor, la paciencia y el cuidado que le permitan seguir sanando y dejar atrás el abandono.
Si querés abrirle las puertas de tu casa y tu corazón, podés comunicarte con la Municipalidad de Villa Mercedes o con el Refugio Transitorio. Adoptar a Maly es darle una nueva oportunidad de vida.

Nota: CM