La provincia de San Luis ya cuenta con 266 alarmas ciudadanas instaladas y operativas en diversas localidades, como parte de una estrategia integral que busca vincular a la comunidad con las fuerzas de seguridad y los servicios de emergencia. El pasado viernes, se pusieron en funcionamiento 19 nuevos dispositivos en el sur de la capital puntana, y el Gobierno avanza en nuevas zonas con un abordaje territorial en el barrio 500 Viviendas Sur.
En una conferencia de prensa ofrecida este jueves, el director de Prevención Ciudadana, Marcos López, brindó detalles sobre los avances del programa. Informó que con esta última instalación se completó el trabajo en el barrio El Hornero, y recordó que otros sectores ya beneficiados incluyen a los barrios El Lince, Maximiliano Toro, Juan de Dios Garro, Fresnos Americanos, 114 y 109 Viviendas, y los complejos Faro 1 y Faro 2.
Según precisó el funcionario, la capital provincial lidera el número de dispositivos con un total de 168, seguida por Villa Mercedes con 85 y Merlo con 3. En esta última ciudad, además, se está evaluando la factibilidad de llevar el sistema al barrio 1.000 Viviendas, así como a otras zonas como Feliciano Sarmiento, Jardín del Sur, 365 Viviendas y Obras Sanitarias.
“El programa sigue creciendo no solo porque funciona, sino porque los vecinos lo solicitan. Recibimos notas de grupos de vecinos que se organizan y nos piden las alarmas para sus barrios”, destacó López. Añadió que una de las próximas metas en la ciudad de San Luis es implementar el sistema en el barrio 500 Viviendas Sur, donde ya se iniciaron acciones territoriales.
La selección de los sectores a intervenir no es arbitraria, sino que responde al análisis de un mapa del delito confeccionado por la Policía provincial, que permite identificar zonas con mayores índices de inseguridad. Esta herramienta, junto al compromiso de los ciudadanos, marca la hoja de ruta del programa.
“Hoy las solicitudes llegan desde todos lados, pero priorizamos las zonas más críticas según el mapa del delito. Además, trabajamos fuertemente con los vecinos, que son parte esencial del proceso”, enfatizó López. También explicó que un equipo especializado se encarga del abordaje territorial, visitando casa por casa para informar sobre el funcionamiento de la alarma y promover reuniones comunitarias para escuchar las problemáticas de cada barrio.
Con un enfoque participativo y el respaldo de la comunidad, la política de alarmas ciudadanas se consolida como una herramienta eficaz en la prevención del delito y en la construcción de barrios más seguros en toda la provincia.
Nota: CM