El Hospital Pediátrico San Luis lanzó dos campañas solidarias con el objetivo de brindar contención y acompañamiento a los niños que atraviesan cirugías o situaciones de vulnerabilidad. Una de ellas busca recolectar juguetes para entregar a los pacientes antes o después de una intervención quirúrgica; la otra, recolecta lana gorda o frazadas tejidas para abrigar a quienes lo necesiten durante el invierno.
Ambas iniciativas se desarrollan en el marco de un enfoque integral de cuidado emocional que impulsa el establecimiento. Según explicó el director del hospital, Rodolfo Toloza, el propósito principal es “hacer que el momento, que muchas veces es muy estresante para un chico y su familia, sea más agradable y llevadero”.
Juguetes para humanizar el quirófano
La primera campaña consiste en la donación de juguetes en buen estado, preferentemente didácticos, lavables y libres de violencia simbólica (como armas o juegos de guerra). Los destinatarios son niños desde el primer mes de vida hasta los 14 años, que serán intervenidos quirúrgicamente.
“Evitamos recibir peluches por una cuestión sanitaria, y tampoco aceptamos juguetes con piezas pequeñas que puedan provocar asfixia. Lo ideal son juegos de mesa, libros o elementos de fácil limpieza”, detalló Toloza.
Los juguetes se entregan a los pacientes quirúrgicos como un recuerdo positivo de su paso por el hospital. “Ellos son trasladados al quirófano en un vehículo eléctrico, tras haber pasado por un taller de psicoprofilaxis quirúrgica. Luego, se llevan su regalo como símbolo de fortaleza y acompañamiento”, explicó el director.
Una frazada contra el frío
La segunda campaña solidaria se orienta a la donación de lana gorda o frazadas tejidas a mano, realizadas con cuadrados de 13×13 cm utilizando aguja crochet Nº 4 o 4,5. Estas mantas están destinadas tanto a niños internados como a pacientes ambulatorios que lo necesiten.
La iniciativa se articula con el “roperito” del hospital, un espacio destinado a recibir donaciones de abrigo, calzado y ropa, ubicado frente al árbol verde artificial que identifica el sector central del hospital. Allí también funciona un costurero y un taller donde voluntarios y profesionales confeccionan y adaptan prendas donadas.
“En invierno, la demanda aumenta y queremos garantizar que ningún niño pase frío, sea que esté internado o venga por una consulta. El hospital atiende más de 2.000 pacientes diarios, por lo que la necesidad es constante”, señaló Toloza.
Cómo colaborar
Las donaciones pueden entregarse todos los días de 7:00 a 20:00 en el quirófano del Hospital Pediátrico San Luis. Se invita a familias, particulares y organizaciones a sumarse a esta cruzada solidaria, pensada para acompañar a los más pequeños en momentos difíciles y contribuir a hacer del hospital un espacio más cálido y humano.
Nota: CM