El crecimiento de las deudas personales se convirtió en una de las principales preocupaciones económicas de numerosos hogares argentinos.
Los menores de 25 años aparecen entre los grupos más afectados por la morosidad. Datos difundidos esta semana señalan que la tasa de incumplimiento entre los jóvenes alcanza el 37,6%.
El endeudamiento está relacionado con la necesidad de financiar gastos cotidianos, educación, transporte y otros consumos básicos.
El fenómeno también comienza a impactar en proyectos personales de los jóvenes, incluyendo estudios universitarios y posibilidades de independencia económica.