Siete institutos de Educación Superior de la provincia comenzarán este mes un proceso de evaluación, certificación y acreditación del sistema formador, con el objetivo de garantizar la calidad institucional y fortalecer la formación docente.
La iniciativa se desarrolla en el marco de la Resolución N° 483 del Consejo Federal de Educación, firmada por los ministros de Educación de las provincias argentinas y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, que establece formalmente el proceso de acreditación de calidad a cargo del Instituto Nacional de Formación Docente (INFoD).
El proceso parte de un diagnóstico integral que se desarrollará en dos etapas fundamentales. En primer lugar, los institutos realizarán una autoevaluación institucional inicial, en la que analizarán sus propias prácticas, organización y recursos. Posteriormente, se llevará a cabo una evaluación externa a cargo de especialistas del organismo nacional, quienes revisarán y validarán la información presentada.
Para alcanzar la certificación de calidad institucional, la evaluación pondrá el foco en siete dimensiones consideradas claves para la solidez de la formación profesional.
Entre ellas se encuentran el gobierno y el marco normativo, que analiza el cumplimiento de los estándares legales y regulatorios; la organización y gestión, que evalúa la eficacia de los procesos administrativos y directivos; y el planeamiento institucional, centrado en las estrategias de crecimiento y los objetivos a largo plazo.
También se analizarán los recursos pedagógicos y tecnológicos disponibles para la enseñanza, el acompañamiento institucional a las trayectorias estudiantiles, las condiciones de infraestructura y los espacios de aprendizaje, y la vinculación territorial, que mide la relación e impacto de cada instituto con su comunidad y con el sector productivo.
Desde el Ministerio de Educación, cuyo edificio se encuentra en la Casa de Gobierno, indicaron que esta iniciativa busca fortalecer el sistema formador en un contexto de constantes transformaciones impulsadas por las nuevas tecnologías y por los desafíos actuales que enfrenta la enseñanza.
En ese sentido, señalaron que la combinación entre la mirada institucional propia y la evaluación externa de especialistas permitirá diagnosticar, analizar y tomar decisiones orientadas a mejorar la calidad educativa. La certificación final será otorgada por el Instituto Nacional de Formación Docente.
CM.