La Justicia de San Luis condenó este martes a Amado Raimundo Díaz a la pena de prisión perpetua, tras declararlo responsable del homicidio triplemente calificado —por alevosía, ensañamiento y venganza transversal— de Anahí Micaela Robledo Yuvero, ocurrido el 23 de mayo de 2024 en Villa Mercedes.
El veredicto fue leído pasadas las 18 horas en la Sala de Juicios Orales Nº 1, ante la presencia de familiares de la joven, allegados al acusado y medios de comunicación.
Además, el Tribunal rechazó un planteo de nulidad presentado por la Defensa en la mañana de esta última jornada del debate, relacionado con la extracción y resguardo de la tarjeta de memoria de una cámara de seguridad. Los fundamentos completos del fallo se darán a conocer en el Término de Ley, según lo establece el artículo 195 del Código de Procedimiento Penal de la provincia.
Díaz será trasladado de inmediato al Servicio Penitenciario Provincial para cumplir la condena.
La declaración del acusado en la última audiencia
Antes del inicio de los alegatos, la jornada comenzó con la declaración del imputado. Su abogado, Bautista Rivadera, anunció que Díaz solo respondería preguntas de la Defensa.
El acusado relató aspectos personales, detalló su historia laboral y habló sobre su vínculo con la madre de la víctima, relación que —según afirmó— duró un año y terminó por “incompatibilidades”.
También se refirió a su relación con Anahí y sus hermanos, asegurando que era “perfecta” y que mantenía un trato cercano con la joven.
Respecto a lo ocurrido el 23 de mayo, Díaz repitió la secuencia que había declarado durante la investigación: sus movimientos tempranos, el paso por la casa de la madre de Anahí, retiros de dinero, entrega de ropa para donar, y su tránsito por distintos puntos de la ciudad, incluido un tramo hacia la Autopista.
Finalmente, aseguró que fue él quien pidió auxilio en la Comisaría cuando la madre de la víctima descubrió el cuerpo de su hija. Negó tener vinculación con el crimen y afirmó ser “incapaz” de cometer un hecho de tal magnitud. “No entiendo por qué en cuatro horas resolvieron un caso tan difícil”, expresó.
Alegatos: acusación y pedido de pena
Fiscalía
El Fiscal de Instrucción, Leandro Estrada, y el Fiscal de Juicio, Ernesto Lutens, sostuvieron la teoría del caso expuesta desde el inicio del debate. Indicaron que entre las 6:44 y las 6:54 del 23 de mayo, Díaz ingresó al domicilio de la víctima utilizando una llave —o copia— obtenida durante su relación con la madre de Anahí.
Según la acusación, utilizó un arma blanca para asestarle 25 puñaladas, dos de ellas mortales.
Durante el alegato, Estrada recreó parte de la escena del crimen con un maniquí y un sillón, señalando la ubicación de las lesiones, el análisis de manchas hemáticas y otros indicios.
La Fiscalía destacó además el registro de la cámara de seguridad ubicada en el edificio del acusado, que muestra cambios de vestimenta y movimientos considerados clave, así como la desaparición del jogging gris y del arma homicida, nunca hallados.
También remarcó que la campera azul secuestrada en el domicilio del imputado contenía sangre compatible con el ADN de la víctima.
Con estos elementos, solicitó la pena de prisión perpetua.
Querella
La representante de la familia, la abogada Laura Rodríguez, reforzó el pedido de condena al sostener que existe “un cúmulo abrumador de evidencias” que vinculan a Díaz con el crimen.
Basó su exposición en cinco ejes: el contexto de celos y acoso hacia la madre de la víctima, la cronología registrada por cámaras de seguridad, los resultados de la autopsia, la sangre encontrada en la campera y la conducta posterior del acusado.
Rodríguez subrayó además que se comprobó que Díaz es zurdo, característica coincidente con el análisis de la mecánica del ataque. “No es una prueba, son todas las pruebas apuntando en la misma dirección”, aseguró.
Pidió la reclusión perpetua para el imputado.
La postura de la Defensa
El abogado Rivadera solicitó la absolución de Díaz por el beneficio de la duda y cuestionó la acusación fiscal por supuestos errores formales. Señaló que en los ocho rastrillajes realizados no se hallaron elementos clave como la llave de ingreso a la vivienda, el arma homicida y el jogging que, según la acusación, usaba el imputado.
También planteó tres posibles escenarios de transferencia accidental del ADN de la víctima a la campera del acusado y sostuvo que son “científicamente viables”.
Además, insistió en el planteo de nulidad vinculado a la tarjeta de memoria.
Adelantó que, si el fallo resultaba condenatorio, presentaría recurso de casación.
Antes del cierre, Díaz volvió a hablar y dijo que en la causa “se han inventado cosas”, reafirmando su inocencia.
El Tribunal
El Tribunal estuvo integrado por el presidente, Dr. Mauro D’Agata Henríquez, y las vocales Dras. Cintia Martín y Virna Eguinoa. Actuó como secretario el Dr. José Domínguez Molto.
Participaron en representación del Ministerio Público Fiscal los Dres. Ernesto Lutens y Leandro Estrada, mientras que la Querella estuvo a cargo de la Dra. Laura Rodríguez.
Un fallo que marca un hito
Con el veredicto de este martes, la Justicia sanluiseña determinó la responsabilidad penal de Amado Raimundo Díaz y dictó la máxima pena prevista para el delito.
La familia de Anahí Robledo Yuvero, que asistió a cada audiencia, recibió la sentencia entre lágrimas y abrazos, en una sala colmada de silencio y expectativa.
Los fundamentos del fallo serán dados a conocer en los próximos días.
Nota: CM