Tras la finalización de las fiestas patronales en Villa de la Quebrada y Renca, la Dirección de Gestión Ambiental de Residuos confirmó una noticia alentadora: el 90% de los 75.000 kilos de basura recolectados será reciclado en las plantas de tratamiento de La Toma y Donovan. El dato representa un salto significativo en la calidad de los residuos generados, evidenciando una mayor conciencia ambiental entre vecinos, visitantes y autoridades.
El material fue clasificado mayormente en origen, llegando a las plantas en bolsas negras y verdes, con escasa presencia de residuos sueltos. Solo un 10% de los Residuos Sólidos Urbanos (RSU) correspondió a desechos húmedos, mientras que el 90% restante estuvo compuesto por elementos reciclables como botellas PET, latas, vidrio, cartón y papel.

“Durante ambos operativos pudimos observar el compromiso de vecinos, autoridades locales y del equipo de Ambiente provincial, quienes en conjunto llevan adelante los programas de separación de residuos que se están implementando en muchos municipios”, destacó Aníbal Cattáneo, director de Gestión Ambiental de Residuos. “Ahora gran parte de todo ese material será recuperado por los operarios de las plantas de tratamiento Peuma y La Metropolitana”, agregó.
La recolección continuará la próxima semana, cuando se retiren las últimas bateas dispuestas en ambas localidades.
El operativo ambiental, coordinado entre las comunas, el Ente de Reciclado provincial y el Ministerio de Ambiente, fue bien recibido por los feriantes y peregrinos, quienes colaboraron activamente con la correcta disposición de los desechos en los puntos de acopio.
El año pasado, las plantas de reciclaje recibieron cerca de 60 toneladas de residuos post-fiestas patronales, pero solo la mitad era material recuperable. Este año, no solo aumentó el volumen total, sino que casi se duplicó el porcentaje de residuos útiles, lo que representa un avance concreto en materia de educación ambiental, logística de recolección y compromiso social.

La mejora en la “calidad del residuo”, como la denominan los técnicos, es una variable clave para el funcionamiento eficiente de las plantas, donde operarios procesan manualmente los materiales reciclables. El impacto ambiental es menor, y los beneficios económicos y sociales son mayores.
El resultado de este año confirma que, con participación ciudadana y políticas públicas coordinadas, es posible celebrar sin descuidar el ambiente.
Nota: CM