La localidad de Juana Koslay, en la provincia de San Luis, se vio sacudida por un trágico suceso que ha dejado a la comunidad en estado de conmoción. La subinspectora Marina Abigail Silva, quien se desempeñaba en la Comisaría 34 de la misma localidad, confesó haber asesinado a sus dos hijos, un niño de 2 años y una niña de 7 años, en un llamado telefónico realizado la mañana del día del crimen.
El filicidio tuvo lugar en una vivienda ubicada en la manzana 7 del barrio Los Fresnos, sobre avenida Los Eucaliptos. Los primeros en llegar al lugar fueron efectivos de la Comisaría Tercera, alertados cerca de las 8 de la mañana por la misma Silva, quien les informó sobre la atroz decisión que había tomado. Tras confesar lo sucedido, la mujer abandonó la escena, dejando atrás dos cartas.
El horror no tardó en extenderse entre vecinos y familiares, quienes se congregaron en las inmediaciones de la casa. La policía inició una intensa búsqueda de Silva, quien fue encontrada horas más tarde en la zona del dique Cruz de Piedra, tras haberse desplazado hasta allí. El operativo concluyó con la captura de la subinspectora, quien estaba de franco al momento de los hechos. En el lugar también fue recuperada su arma reglamentaria.
Entre los familiares presentes en la escena se encontraba la familia de la detenida, así como la familia paterna del niño, que viajó desde La Toma tras enterarse de la tragedia a través de los medios de comunicación. El padre, Jonathan Funes, fue inicialmente retenido en las inmediaciones hasta que fue convocado por la policía para prestar declaración.
Este hecho ha dejado una profunda tristeza y consternación en Juana Koslay, donde la noticia se extendió rápidamente. Las autoridades continúan investigando los detalles del caso, mientras la comunidad intenta procesar esta tragedia incomprensible.
Nota: CM