Tres crías de ñandú se recuperan en el Centro de Conservación de Vida Silvestre

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El Centro de Conservación de Vida Silvestre, ubicado en la Reserva Floro Faunística de La Florida, recibió recientemente tres polluelos de ñandú provenientes de un decomiso realizado por la Policía Ambiental en la ciudad de Villa Mercedes. Las aves se encuentran en buen estado de salud y están siendo cuidadas por un equipo especializado durante su período de cuarentena.

Recuperación bajo supervisión veterinaria

Las crías, fruto de un operativo contra el tráfico ilegal de fauna, fueron trasladadas al centro para garantizar su recuperación y adaptación al entorno natural. “Cuando recibimos los animales se procede a revisarlos para determinar su estado y luego quedan en cuarentena, es decir, aislados del resto de los ejemplares que ya están en el centro para evitar cualquier contagio. Se les suministra antibióticos y se les hace las curaciones que necesitan”, explicó la veterinaria Julieta Poggi.

Poggi también destacó la importancia de comprender que los ñandúes no son animales aptos para la domesticación. “Cuando se crían de pequeños, se amansan bastante y se acostumbran a las personas, pero no dejan de ser animales salvajes. Su cautiverio puede ocasionarles daños irreversibles o muy difíciles de remediar”.

Protección legal y desafíos de conservación

El ñandú es un ave silvestre protegida en la provincia de San Luis, donde su caza está prohibida por la Ley de Conservación de la Flora y Fauna. Esta ave no voladora se caracteriza por su largo cuello, visión aguda y capacidad para alcanzar velocidades de hasta 40 kilómetros por hora. Puede medir hasta un metro de alto y vivir cerca de 15 años.

A nivel internacional, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) la clasifica como una especie “casi amenazada”, mientras que la subsecretaría de Ambiente de la Nación la cataloga como “amenazada”.

Un llamado a la conciencia

La llegada de estas crías al centro pone de aliviar la problemática del tráfico ilegal de fauna y la necesidad de proteger las especies nativas. Con iniciativas como esta, se busca devolver a los ñandúes su libertad y fomentar el respeto hacia la vida silvestre, recordando que su bienestar depende del equilibrio entre conservación, leyes y conciencia social.

Nota: CM